viernes, 25 de enero de 2013

PRÁCTICA DE SUELO.


PRÁCTICA DE SUELO.

El suelo es la parte exterior de la corteza terrestre en donde las rocas se han desintegrado por efecto del intemperismo, formando una cubierta en la que vive una micro biota, una flora y una fauna microbianas que, actuando en conjunto, transforman materia mineral en alimento de las plantas, para que puedan ser utilizadas posteriormente por los animales y los seres humanos. El suelo está constituido por una capa más o menos gruesa de material fragmentario no consolidado que se conoce con el nombre de “regolita” y que se apoya en la roca subyacente. El suelo, junto con el agua en forma de lluvia o corrientes, permite el establecimiento de las actividades forestales, ganaderas y agrícolas. Así, el suelo es el resultado de la interacción del clima, la roca madre, el drenaje, la topografía, los microorganismos y la vegetación a lo largo del tiempo. La calidad del suelo se refiere a su capacidad para sostener la productividad vegetal y animal, así como mantener o mejorar la calidad del aire y agua. Su importancia radica en su naturaleza no renovable en los tiempos de vida humana; en promedio el suelo tarda en formarse de 100 a 400 años por centímetro de cubierta fértil, a través de la interacción del clima, la topografía, organismos (plantas, animales y el hombre) y minerales.

La composición orgánica del suelo está constituida por dos componentes, los orgánicos y los inorgánicos. A su vez, la parte orgánica está formada por los residuos de vegetales y animales que se encuentran en diferentes grados de descomposición, lo que es causado por la presencia de microorganismos. La inorgánica la constituyen el conjunto de minerales que se estudiarán más adelante.
Cuando la mayor parte de la materia orgánica se ha degradado a sus componentes más simples se les nombra HUMUS, el cual es una mezcla de diversas sustancias en las que se integran partículas de diferentes tamaños entre los que se encuentran los coloides. Estos pueden intercambiar iones, ayudan a la formación del suelo y también retienen gran cantidad de agua y de nutrientes.
Existen otros microorganismos que se encargan de fijar el nitrógeno del aire atmosférico al suelo, transformándolo en compuestos inorgánicos simples y solubles, por ejemplo, el amoniaco y los nitratos. Estos últimos son absorbidos por las raíces de las plantas para la fabricación de sustancias como las proteínas.

*Fuentes documentales:

Semarnat. Informe de la Situación del Medio Ambiente en México: compendio de estadísticas ambientales 2002. Semarnat. México. 2003.

Doran, J. W. 1996. Methods for assessing soil quality. En: J.W. Doran and Alice J. Jones (Ed.). SSSA Special Publ. 49. Soil Science Society of America Inc. Madison, WI.

v     Objetivo:

Comprobar que el suelo está formado por materia orgánica e inorgánica. Agua (% de humedad; y % de aire.

v     Hipótesis:

1)    El suelo contiene en si, agua y aire. Se puede calcular el porcentaje de aire y agua de cierta porción de muestra de suelo.

2)    El suelo esta conformado por materia orgánica e inorgánica.

3)    El suelo no es soluble en agua.

v     Materiales:

§  Una balanza.
§  Muestras diferentes de suelo.
§  Dos capsulas de porcelana.
§  Un agitador.
§  Un mechero.
§  Unas pinzas.
§  Dos probetas graduadas.
§  Un soporte universal.

v     Procedimientos:

*Procedimiento A.

1.    Se pesa una muestra de suelo en la balanza (en este caso 38.5 gr de tierra).

2.    Se coloca la muestra en una capsula de porcelana.

3.    Se coloca la capsula con la muestra en una estufa a 100°C por 1 hora.

4.    Con las pinzas, se toma posteriormente la capsula de porcelana, y se pesa la muestra nuevamente (al hacer esto, se notara que ha disminuido el peso de la muestra).

→Análisis:

Al principio se peso cierta cantidad de suelo (38.5 gr), y después de que se calentara y se pesara nuevamente, se puede observar que ha disminuido el peso de esta (37.12 gr), debido a que la tierra ha perdido humedad; por lo cual queda comprobada parte de la hipótesis 1. Su porcentaje de humedad era de 3.59%.

**Procedimiento B.

1.    En una probeta graduada, se mide un poco de tierra ha un volumen de 20 ml. Y en la otra probeta se le agrega agua hasta una capacidad igual a 20 ml.

2.    Se añade el agua a la tierra.

→Análisis:
                          
Al juntar ambas muestras, se obtienen lógicamente 40 ml de capacidad en cuanto a estos elementos, pero al observar durante unos minutos, se puede ver que salen unas burbujas del interior de la probeta, esto pasa, debido a que en esta pequeña porción de suelo, contenía aire en su interior. Al final, se observo que la probeta marcaba 32 ml, contenía un 20% de aire este tipo de suelo, además no se mezcla con el agua; por lo cual queda comprobada la hipótesis 3 y parte de la 1.

***Procedimiento C.

1.    Se pesa un poco de una muestra de suelo (38.5 gr en este caso), y se coloca en una capsula de porcelana, y se recarga en el soporte universal.

2.    Se enciende el mechero y se pone en contacto con la muestra (se quema todo desecho orgánico), y se va moviendo con el agitador.

3.    Se vuelve a pesar (hasta que se halla quemado desecho orgánico). 

→Análisis:

Después de realizar la anterior serie de pasos, se pudo percatar, que al volver a pesar la tierra, esta había disminuido, ya que la materia orgánica había sido quemada. Asi queda comprobada la hipótesis 2.

v      Registro de datos.


Inicialmente…
Resultados.
Procedimiento A.
38.5 gr
37.12
Procedimiento B.
40 ml
32 ml
Procedimiento C.
38.5 gr
***

v      Conclusiones.

Podemos decir que, dependiendo del tipo de suelo, este está conformado tanto por materia orgánica como inorgánica, en su interior, independientemente de la porción, podemos también saber, si contiene agua y aire, también se podrá calcular la cantidad de estos elementos que hay en el suelo.

lunes, 21 de enero de 2013

SUELO.


SUELO: FUENTE DE NUTRIMENTOS PARA LAS PLANTAS.

v ¿Qué es el suelo?

El suelo es la parte exterior de la corteza terrestre en donde las rocas se han desintegrado por efecto del intemperismo, formando una cubierta en la que vive una microbiota, una flora y una fauna microbianas que, actuando en conjunto, transforman materia mineral en alimento de las plantas, para que puedan ser utilizadas posteriormente por los animales y los seres humanos. El suelo está constituido por una capa más o menos gruesa de material fragmentario no consolidado que se conoce con el nombre de “regolita” y que se apoya en la roca subyacente. El suelo, junto con el agua en forma de lluvia o corrientes, permite el establecimiento de las actividades forestales, ganaderas y agrícolas. Así, el suelo es el resultado de la interacción del clima, la roca madre, el drenaje, la topografía, los microorganismos y la vegetación a lo largo del tiempo. La calidad del suelo se refiere a su capacidad para sostener la productividad vegetal y animal, así como mantener o mejorar la calidad del aire y agua. Su importancia radica en su naturaleza no renovable en los tiempos de vida humana; en promedio el suelo tarda en formarse de 100 a 400 años por centímetro de cubierta fértil, a través de la interacción del clima, la topografía, organismos (plantas, animales y el hombre) y minerales (Doran, 1996).

v  Principales fases en la composición del suelo.

Existen dos fases principales del suelo, la fase sólida y la fase liquida. La fase sólida está formada por materiales inorgánicos y materia orgánica, la fracción del suelo incluye vegetales y animales en diferentes estados de descomposición, tejidos y células de organismos que viven en el suelo y sustancias producidas por los habitantes del suelo. La materia orgánica del suelo regula procesos químicos, biológicos y físicos que en le ocurren.

La fase liquida está formada por la solución del suelo que proporciona los alimentos a las plantas y es el medio en el que se efectúan la mayoría de los procesos químicos.

v Composición de la fase sólida del suelo. Principales componentes de las sustancias orgánicas.

La fase sólida es la responsable del comportamiento del suelo al ser la única permanente y dentro de ella se distinguen dos tipos de componentes o fracciones: la fracción mineral derivada del material original y la fracción orgánica procedente de los restos de los seres vivos que se depositan en la superficie del suelo y de los que habitan en su interior.

Dentro de la fase sólida mineral se han de considerar las sustancias de carácter salino, más o menos solubles y que por tanto presentan una menor estabilidad que los silicatos, que son los constituyentes primordiales. Esta menor estabilidad y su fácil intercambio con la fase líquida, que les permite, en ciertas ocasiones, incluso abandonar el suelo, nos mueve a considerarlos en un tercer apartado, separado del resto de la materia orgánica del suelo procede de los restos de organismos caídos sobre su superficie, principalmente hojas y residuos de plantas. Este material recién incorporado es el que se conoce como "materia orgánica fresca" y su cantidad varía con el uso o vegetación que cubra al suelo.

La materia viva en el momento en que deja de serlo, comienza un proceso de descomposición o autolisis provocado por los propios sistemas enzimáticos del organismo muerto. Además sirve de alimento a numerosos individuos animales que habitan en la interface entre el suelo y los detritus que lo cubren. En esta fauna predominan artrópodos de diversas clases y gran número de larvas, sobre todo de insectos. los componentes minerales.

v ¿De qué está formada la parte inorgánica del suelo?

Silicio (27,7%), aluminio (8%) , magnesio (2%), y oxígeno formando óxidos con los 3 elementos anteriores.
El perfil del suelo está compuesto por capas llamadas horizontes. El superior, de color negro y con compuestos orgánicos en distintos estados de descomposición. Es la capa orgánica, el más fértil, llamado humus. Por debajo de este hay otra capa u horizonte de color amarronado, conformado por materia orgánica e inorgánica. El siguiente horizonte, de color variable está compuesto por materias inorgánicas.(arenas, arcilla, piedras, compuestos minerales etc.; y por último esta la roca madre.

v ¿Qué son las sales y que propiedades tienen?

Las sales minerales son moléculas inorgánicas de fácil ionización en presencia de agua. Es un compuesto químico formado por cationes (iones con carga positiva) enlazados a aniones (iones con carga negativa). Son el producto típico de una reacción química entre una base y un ácido, la base proporciona el catión y el ácido el anión. La combinación química entre un ácido y un hidróxido (base) o un óxido y un hidronio (ácido) origina una sal más agua, lo que se denomina neutralización.




v Compuesto iónico.

Un ejemplo de un compuesto iónico es NaCl (sal de mesa). Cuando se forma un compuesto iónico, el elemento que tiene mayor electronegatividad (en este caso Cl) tratará de quitarle electrones al otro con menor electronegatividad (Na) y se convertirán en anión (-) y catión (+), respectivamente. Los electrones quedan "prestados" en la última órbita del Cl y al mismo tiempo en la del Na, haciendo que el Cl complete su octeto (8 electrones, en su última capa), cumpliendo con la Ley del Octeto o Ley de Lewis.

Cuando se combinan átomos de elementos metálicos (de bajo potencial de ionización, por lo que es fácil arrancarles electrones) con átomos de elementos no metálicos (de alta afinidad electrónica, por lo que ganan electrones con facilidad) el camino que suelen seguir estos átomos para completar su última capa es que el átomo del metal pierde electrones y el del no metal los gane.

Las sustancias iónicas forman redes cristalinas en estado sólido debido a la forma en la que se acomodan las moléculas del compuesto. Esto provoca que sean sólidos frágiles (no se pueden deformar, sólo fracturar).
En disoluciones acuosas, los compuestos iónicos se separan en cationes y aniones (ver ionización) y se pegan al elemento con carga opuesta (en este ejemplo: Na+ O-, Cl- H+ ) y ocurre una disociación electrolítica, donde el agua se convierte en conductora de electricidad debido al flujo de iones en presencia de una corriente eléctrica.

v La electrólisis (agua).

Si el agua no es destilada, la electrólisis no sólo separa el oxígeno y el hidrógeno, sino los demás componentes que estén presentes como sales, metales y algunos otros minerales (lo que hace que el agua conduzca la electricidad no es el puro H2O, sino que son los minerales. Si el agua estuviera destilada y fuera 100% pura, no tendría conductividad.)
Es importante hacer varias consideraciones:

Nunca deben unirse los electrodos, ya que la corriente eléctrica no va a conseguir el proceso y la batería se sobrecalentará y quemará.
Debe utilizarse siempre corriente continua (energía de baterías o de adaptadores de corriente), nunca corriente alterna (energía del enchufe de la red).
La electrólisis debe hacerse de tal manera que los dos gases desprendidos no entren en contacto, de lo contrario producirían una mezcla peligrosamente explosiva (ya que el oxígeno y el hidrógeno resultantes se encuentran en proporción estequiometria).

Una manera de producir agua otra vez, es mediante la exposición a un catalizador. El más común es el calor; otro es el platino en forma de lana fina o polvo. El segundo caso debe hacerse con mucho cuidado, incorporando cantidades pequeñas de hidrógeno en presencia de oxígeno y el catalizador, de manera que el hidrógeno se queme suavemente, produciendo una llama tenue. Lo contrario nunca debe hacerse.



v ¿Cuál es el alimento para las plantas?

Para ello necesitan aire, agua, algunas sustancias, que hay en el suelo y la luz del Sol.  La alimentación de las plantas comprende tres fases: la absorción de agua por la raíz, la fabricación de la savia elaborada y el reparto de la savia elaborada por toda la planta. Estas tres fases del proceso se producen constantemente. Las plantas absorben el agua del suelo a través de la raíz. Disueltas en el agua que toma la raíz, entran también en la planta otras sustancias que estaban en el suelo. Estas sustancias se llaman sales minerales, y son muy importantes para la alimentación de las plantas.  La mezcla del agua con las sales minerales se llama savia bruta. Para que la planta pueda fabricar su alimento, la savia bruta tiene que llegar a las hojas. El transporte de la savia bruta hasta las hoja se realiza por el tallo, á través de unos tubos muy finos llamados vasos leñosos.

v ¿Cómo mejorar un suelo deficiente en sales? ¿Cómo se obtienen las sales?  ¿A qué se debe la acidez del suelo y cuál  es la importancia de conocer la acidez del suelo?


En las zonas áridas y semiáridas, como la del Sureste español, la salinidad constituye el principal factor limitante de la fertilidad de los suelos. En estas zonas, el riego es una práctica imprescindible y las lluvias son demasiado escasas como para arrastrar las sales lejos del alcance de las raíces, lo mismo que sucede en cultivos protegidos (invernaderos). En condiciones húmedas, las sales solubles originariamente presentes en los materiales del suelo y las formadas por transformación de minerales, son llevadas a capas inferiores, hacia acuíferos subterráneos y finalmente transportados a los océanos.

La salinización de los suelos agrícolas como consecuencia de la práctica del riego constituye uno de los ejemplos más antiguos de contaminación del suelo. La tercera parte de las zonas de regadío mundiales se encuentran afectadas por contenidos salinos excesivos en la actualidad, y el problema tiende a crecer, ya que la expansión de los regadíos lleva al uso de suelos marginales hasta ahora no utilizados y a una sobreexplotación de acuíferos subterráneos cada vez con mayor cantidad de sales solubles. La salinidad de un suelo puede tener principalmente tres orígenes diferentes. En primer lugar que se trate de un asentamiento salino de por sí, es decir, suelos formados sobre yacimientos salinos, antiguas cuencas marinas, rocas que liberen gran cantidad de sales solubles, etc. En segundo término que exista una capa freática alta y con elevado contenido en sales, que acumula en el suelo cada vez que crece su nivel. Y en tercer lugar que la salinidad sea debida a los aportes salinos del agua de riego empleada (o a un aporte incontrolado de fertilizantes); esta última forma es la más grave y sobre ella podemos ejercer acciones de control.
Como norma general, los abonos sólidos empleados en fertirrigación son sales altamente disociables, es decir, en disolución se separan en sus correspondientes partes catiónica y aniónica (lo que ya sucede en los abonos líquidos) generando un incremento específico de la CE (ver Horticultura nº 128); esto conlleva a un aumento de la presión osmótica de la disolución disponible en el entorno radical, lo que dificulta la absorción hídrica por parte de la planta. En multitud de libros se recogen tablas de sensibilidades, tolerancias y resistencias de diversos cultivos a la salinidad en función de la CE, en este parámetro no sólo hay que considerar la CE del agua de riego, sino que hay que añadir el incremento sufrido en la misma al adicionar los fertilizantes. De una manera muy genérica, ya que depende de numerosos factores (especie y estado fenológico, técnica de riego, sistema de cultivo, calidad del agua de riego, tipo de suelo/sustrato, condiciones climáticas, etc.) se puede considerar como idónea una CE total de 2-3 ms/cm, con un máximo de incremento de CE debido al abonado de 1 ms/cm.

CURVAS DE CE DE LOS PRINCIPALES ABONOS PARA FERTIRRIGACIÓN.

Estos valores de CE han sido determinados en laboratorio utilizando agua pura des ionizada y concentraciones de abonos que abarcan los rangos reales empleados en fertirrigación, es decir, cantidades muy bajas de fertilizante en agua, las cuales han sido establecidas mediante balanza analítica de 0.0001 g de precisión. El hecho de determinar estas curvas en agua pura en lugar de utilizar aguas de riego, obedece a que no existen patrones establecidos para las mismas, es decir, cada agua de riego presenta una composición distinta que interfiere, en mayor o menor medida, en los incrementos de CE ocasionados por la adición de fertilizantes. Los valores de CE presentados en las curvas no pueden ser trasladados directamente como aumentos de CE previstos en un agua de riego determinada, ya que éstos dependen directamente de factores intrínsecos del agua de riego, principalmente de su fuerza iónica y del tipo de iones presentes. En cualquier caso, estas curvas sí pueden emplearse de modo orientativo o aproximado y sirven para comparar los niveles de salinidad inducidos por cada fertilizante estudiado. Para poder establecer este tipo de comparaciones, resulta interesante tener en cuenta las equivalencias nutritivas de cada uno de los fertilizantes referidos. Por ejemplo, una misma cantidad de nitrato amónico proporciona más del doble de nitrógeno que el nitrato cálcico. Cuando se persigue la dosificación exclusiva de este nutriente y los incrementos de CE pueden ser limitantes del cultivo, es preciso tener claro las cantidades relativas de cada abono necesarias para cubrir los requerimientos nutritivos de la plantación.

La acidez del suelo mide la concentración en hidrogeniones.
En los suelos los hidrogeniones están en la solución, pero también existen en el complejo de cambio, o sea hay dos tipos de acidez, activa o real (en solución) y de cambio o de reserva (para los adsorbidos). Ambas están en equilibrio dinámico. Si se eliminan H+ de la solución se liberan otros tantos H+ adsorbidos. Como consecuencia el suelo muestra una fuerte resistencia a cualquier modificación de su pH, está fuertemente tamponado.

Los factores que hacen que el suelo tenga un determinado valor de pH son diversos, fundamentalmente:
Naturaleza del material original. Según que la roca sea de reacción ácida o básica.
Factor biótico. Los residuos de la actividad orgánica son de naturaleza ácida.
Precipitaciones. Tienden a acidificar al suelo y desaturarlo al intercambiar los H+ del agua de lluvia por los Ca++, Mg++, K+, Na+... de los cambiadores.

Complejo adsorbente. Según que está saturado con cationes de reacción básica (Ca++, Mg++...) o de reacción ácida (H+ o Al+++). También dependiendo de la naturaleza del cambiador variará la facilidad de liberar los iones adsorbidos.

Importancia del pH.

Influye en las propiedades físicas y químicas.
Propiedades físicas. Los pH neutros son los mejores para las propiedades físicas de los suelos. A pH muy ácidos hay una intensa alteración de minerales y la estructura se vuelve inestable. En pH alcalino, la arcilla se dispersa, se destruye la estructura y existen malas condiciones desde el punto de vista físico.
Propiedades químicas y fertilidad. La asimilación de nutrientes del suelo está influenciada por el pH, ya que determinados nutrientes se pueden bloquear en determinadas condiciones de pH y no son asimilable para las plantas. Alrededor de pH 6-7,5 son las mejores condiciones para el desarrollo de las plantas.

Potencial de oxidación - reducción

Las condiciones de oxidación-reducción del suelo son de gran importancia para procesos de meteorización, formación de diversos suelos y procesos biológicos, también están relacionadas con la disponibilidad de ciertos elementos nutritivos.

La formulación química de las reacciones de oxidación-reducción es la siguiente:

ESTADO OXIDADO + ELECTRONES <=> ESTADO REDUCIDO

En el suelo existe un equilibrio entre los agentes oxidantes y reductores. La materia orgánica se encuentra reducida y tiende a oxidarse, es reductora, ya que al oxidarse tiene que reducir a otro de los materiales del suelo. Por el contrario el oxígeno es oxidante. Por otra parte hay muchos elementos químicos que funcionan con valencias variables, pudiendo oxidarse o reducirse según el ambiente que predomine.
Los procesos de oxidación reducción envuelven a elementos que pueden actuar con diferentes valencias y entre ellos tenemos: Fe, Mn, S, N. Algunos ejemplos de procesos de oxidación en el suelo son:
Oxidación: del Fe+2 de minerales primarios en Fe+3 formando óxidos e hidróxidos; la transformación de Mn+2 en Mn+4; la oxidación de S=, por ejemplo de pirita, en sulfatos; la nitrificación o sea la transformación de NH4 en nitritos y nitratos.

Por el contrario muchos procesos suceden bajo condiciones reductoras como la desvitrificación, la desulfuración, la formación de compuestos Fe+2 y Mn+2.

Los valores de pH y potencial redox (medidas Eh) delimitan los campos de estabilidad de los materiales del suelo. Los compuestos de Fe y Mn son muy sensibles a cambios de pH y Eh. Dado que en el proceso electroquímico se produce la migración de iones H+ y OH- y su posible descarga en los electrodos, para poner de manifiesto, la mayor concentración de alguno de ellos en la disolución, necesitaremos un indicador ácido base. La fenolftaleína, si debemos identificar una mayor concentración de iones OH- y el azul de bromotimol, para reseñar la mayor concentración de H+. Pero si no disponemos de ellos también se pueden usar indicadores naturales (véase el tema Indicadores ácido –base I), o rojo de metilo, verde de metilo y violeta de metilo.

En este trabajo utilizaríamos yoduro potásico, yodato potásico y bromuro sódico.

En las disoluciones aparecerán los iones de la sal, así como los iones H+ y OH-. El que se descarguen unos u otros en los electrodos, siempre se descargará primero, el que necesite menos trabajo, lo cual, dejando aparte fenómenos secundarios (sobretensiones [1][1] [1], solvataciones, reacciones anómalas etc), que afectan fundamentalmente a los iones H+ y OH-, dependerá de los potenciales normales de reducción de las distintas formas y será regulado por la ecuación de Nernst. De esta manera se pueden ordenar los iones en sus respectivas carreras hacia los electrodos, por su mayor facilidad de descarga.
Si cubrimos unos milímetros del fondo de la caja Petri con una disolución diluida de KI, en la disolución aparecerán los iones K+, H+, I- y OH- . De acuerdo con lo enunciado antes, en el ánodo, se descarga primero el ion yoduro, según el proceso:

En el ánodo (+) : 2I- - 2e = I2(s)
En el cátodo (-): 2H+ +2e = H2(g)

El K+ no se descargar, por lo que en disolución surge un exceso de OH- respecto de los iones H+, que se puede caracterizar por un aumento del pH , lo cual podrá provocar la aparición del color rojo violáceo de la fenolftaleína.

En el entorno de los electrodos, se modifica instantáneamente la concentración de H+ y OH- (inicialmente el pH sería 7). La desaparición de H+ al descargarse en el cátodo hace que en esa zona aumente especialmente la concentración de iones OH- Los procesos se podrían explicar, a un nivel elemental. Existen al principio en la disolución, indicando las flechas, aquéllos, que según los procesos redox, se descargarán. El indicador fenolftaleína, actuará como “chivato”, en aquellas zonas cuyo pH suba de 10 (vira de incoloro a rojizo-violáceo a pH>10).

El Modelo de Enlace Iónico

Este enlace se produce cuando átomos de elementos metálicos (especialmente los situados más a la izquierda en la tabla periódica -períodos 1, 2 y 3) se encuentran con átomos no metálicos (los elementos situados a la derecha en la tabla periódica -especialmente los períodos 16 y 17). En este caso los átomos del metal ceden electrones a los átomos del no metal, transformándose en iones positivos y negativos, respectivamente. Al formarse iones de carga opuesta éstos se atraen por fuerzas eléctricas intensas, quedando fuertemente unidos y dando lugar a un compuesto iónico.

COMO SE DISUELVEN LAS SALES

Las verdaderas sales son sólidas y sus redes negativas están formadas por iones positivos y negativos. Cuando se disuelven en agua, permanecen ionizados al 100%. Prácticamente no existen en forma de moléculas. En estado sólido las llamamos electrolitos. Existe un grupo de compuestos que tienen propiedades iguales a las de las sales, aunque la mayoría no lo son. Usualmente cuando están expuestas al agua, forman soluciones acuosas, y reciben el nombre de seudoelectrolito. Su estructura molecular es semipolar, pero al exponerlas al agua se disocian o ionizan y conducen corrientes eléctricas; esto se debe a las reacciones químicas reversibles con las moléculas de agua produciendo los iones. Todos los ácidos y la mayoría de las sales atmosféricas, como sales en general, pertenecen al grupo de los seudoelectrolitos. En la solución acuosa de un seudoelectrolito existen iones negativos, positivos y moléculas no disociadas, por lo que entre ellos existe un equilibrio, cuyo ejemplo es la disociación de ácido clorhídrico en agua:
HCl + H2O H3O+ + Cr

EL PAPEL DEL AGUA EN ESTE PROCESO

La presencia de solutos disueltos provoca cambios en la estructura y en las propiedades del agua líquida. Por ejemplo, cuando una sal tal como NaCI se disuelve en el agua, los iones Na+ y CI- , se hallan rodeados de una capa de dipolo del agua. Estos iones hidratados poseen una geometría algo diferente de las agrupaciones de moléculas de agua unidas mediante enlaces de hidrogeno; su ordenación superior y de estructuras es más regular. la tabla 2-3 muestra las distancias termiónicas medias en disoluciones acuosas de NaCI de función de la concentración de la sal. Observemos cuando la concentración de NaCI es d 0.15 M, que es la concentración aproximada del NaCI es el plasma sanguíneo(y la de sales de K+ en el citoplasma celular) Los iones Na+ y CI- hidratado poseen un diámetro de 0.5 a 0.7 nm y un agrupamiento tetraédrico de cinco moléculas de agua tiene un diámetro de aproximadamente 0.5 nm, está claro que debe haber un cambio considerable en la estructura tridimensional y en la propiedades del agua líquida cuando se disuelve NaCI en ella a la concentración aproximada con que se encuentre en los fluidos biológicos. Las sales disueltas tienden, por tanto a “romper” la estructura normal del agua.


REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA.

Semarnat. Informe de la Situación del Medio Ambiente en México: compendio de estadísticas ambientales 2002. Semarnat. México. 2003.

Doran, J. W. 1996. Methods for assessing soil quality. En: J.W. Doran and Alice J. Jones (Ed.). SSSA Special Publ. 49. Soil Science Society of America Inc. Madison, WI.


http://equipo5208.blogspot.mx/2009/03/principales-fases-en-la-composicion-del.html

martes, 27 de noviembre de 2012

EXPERIMENTO SOBRE ENLACES IONICO Y COVALENTE.


EXPERIMENTO DE CÓMO IDENTIFICAR EL TIPO DE ENLACE EN LAS SUSTANCIAS.


v  Objetivo:

Identificar mediante un experimento  el tipo de enlace que se forma al mezclar ciertas sustancias entre si (alcohol etílico, acetona pura, agua destilada, aceite, azúcar…).


TIPOS DE ENLACE.

L
os átomos se unen entre sí para formar moléculas mediante fuerzas de enlace. Los tipos fundamentales de enlace son el iónico, el covalente y el metálico. A continuación se describen cada uno de los tipos de enlace y sus características principales.

1.- Enlace iónico.

El enlace iónico consiste en la atracción electrostática entre átomos con cargas eléctricas de signo contrario. Este tipo de enlace se establece entre átomos de elementos poco electronegativos con los de elementos muy electronegativos. Es necesario que uno de los elementos pueda ganar electrones y el otro perderlo, y como se ha dicho anteriormente este tipo de enlace se suele producir entre un no metal (electronegativo) y un metal (electropositivo).

Un ejemplo de sustancia con enlace iónico es el cloruro sódico. En su formación tiene lugar la transferencia de un electrón del átomo de sodio al átomo de cloro. Las configuraciones electrónicas de estos elementos después del proceso de ionización son muy importantes, ya que lo dos han conseguido la configuración externa correspondiente a los gases nobles, ganando los átomos en estabilidad. Se produce una transferencia electrónica, cuyo déficit se cubre sobradamente con la energía que se libera al agruparse los iones formados en una red cristalina que, en el caso del cloruro sódico, es una red cúbica en la que en los vértices del paralelepípedo fundamental alternan iones Cl- y Na+. De esta forma cada ion Cl- queda rodeado de seis iones Na+ y recíprocamente. Se llama índice de coordinación al número de iones de signo contrario que rodean a uno determinado en una red cristalina. En el caso del NaCl, el índice de coordinación es 6 para ambos

    Los compuestos iónicos estado sólido forman estructuras reticulares cristalinas. Los dos factores principales que determinan la forma de la red cristalina son las cargas relativas de los iones y sus tamaños relativos. Existen algunas estructuras que son adoptadas por varios compuestos, por ejemplo, la estructura cristalina del cloruro de sodio también es adoptada por muchos haluros alcalinos y óxidos binarios, tales como MgO.



Propiedades de los compuestos iónicos.

Las sustancias iónicas están constituidas por iones ordenados en el retículo cristalino; las fuerzas que mantienen esta ordenación son fuerzas de Coulomb, muy intensas. Esto hace que las sustancias iónicas sean sólidos cristalinos con puntos de fusión elevados. En efecto, para fundir un cristal iónico hay que deshacer la red cristalina, separar los iones. El aporte de energía necesario para la fusión, en forma de energía térmica, ha de igualar al de energía reticular, que es la energía desprendida en la formación de un mol de compuesto iónico sólido a partir de los correspondientes iones en estado gaseoso. Esto hace que haya una relación entre energía reticular y punto de fusión, siendo éste tanto más elevado cuanto mayor es el valor de aquella.

    Por otra parte, la aparición de fuerzas repulsivas muy intensas cuando dos iones se aproximan a distancias inferiores a la distancia reticular (distancia en la que quedan en la red dos iones de signo contrario), hace que los cristales iónicos sean muy poco compresibles. Hay sustancias cuyas moléculas, si bien son eléctricamente neutras, mantienen una separación de cargas. Esto se debe a que no hay coincidencia entre el centro de gravedad de las cargas positivas y el de las negativas: la molécula es un dipolo, es decir, un conjunto de dos cargas iguales en valor absoluto pero de distinto signo, separadas a una cierta distancia. Los dipolos se caracterizan por su momento; producto del valor absoluto de una de las cargas por la distancia que las separa. Un de estas sustancias polares es, por ejemplo el agua.

Cuando un compuesto iónico se introduce en un disolvente polar, los iones de la superficie de cristal provocan a su alrededor una orientación de las moléculas dipolares, que enfrentan hacia cada ion sus extremos con carga opuesta a la del mismo. En este proceso de orientación se libera una energía que, si supera a la energía reticular, arranca al ion de la red. Una vez arrancado, el ion se rodea de moléculas de disolvente: queda solvatado. Las moléculas de disolvente alrededor de los iones se comportan como capas protectoras que impiden la reagrupación de los mismos. Todo esto hace que, en general, los compuestos iónicos sean solubles en disolventes polares, aunque dependiendo siempre la solubilidad del valor de la energía reticular y del momento dipolar del disolvente. Así, un compuesto como el NaCl, es muy soluble en disolventes como el agua, y un compuesto como el sulfato de bario, con alta energía reticular, no es soluble en los disolventes de momento dipolar muy elevado.

2.- Enlace covalente.

Lewis expuso la teoría de que todos los elementos tienen tendencia a conseguir configuración electrónica de gas noble (8 electrones en la última capa). Elementos situados a la derecha de la tabla periódica ( no metales ) consiguen dicha configuración por captura de electrones; elementos situados a la izquierda y en el centro de la tabla ( metales ), la consiguen por pérdida de electrones. De esta forma la combinación de un metal con un no metal se hace por enlace iónico; pero la combinación de no metales entre sí no puede tener lugar mediante este proceso de transferencia de electrones; por lo que Lewis supuso que debían compartirlos.

Es posible también la formación de enlaces múltiples, o sea, la compartición de más de un par de electrones por una pareja de átomos. En otros casos, el par compartido es aportado por sólo uno de los átomos, formándose entonces un enlace que se llama coordinado o dativo. Se han encontrado compuestos covalentes en donde no se cumple la regla. Por ejemplo, en BCl3, el átomo de boro tiene seis electrones en la última capa, y en SF6, el átomo de azufre consigue hasta doce electrones. Esto hace que actualmente se piense que lo característico del enlace covalente es la formación de pares electrónicos compartidos, independientemente de su número.

Fuerzas intermoleculares.

A diferencia que sucede con los compuestos iónicos, en las sustancias covalentes existen moléculas individualizadas. Entre estas moléculas se dan fuerzas de cohesión o de Van der Waals, que debido a su debilidad, no pueden considerarse ya como fuerzas de enlace. Hay varios tipos de interacciones: Fuerzas de orientación (aparecen entre moléculas con momento dipolar diferente), fuerzas de inducción (ion o dipolo permanente producen en una molécula no polar una separación de cargas por el fenómeno de inducción electrostática) y fuerzas de dispersión (aparecen en tres moléculas no polares).

Propiedades de los compuestos covalentes.

Las fuerzas de Van der Waals pueden llegar a mantener ordenaciones cristalinas, pero los puntos de fusión de las sustancias covalentes son siempre bajos, ya que la agitación térmica domina, ya a temperaturas bajas, sobre las débiles fuerzas de cohesión. La mayor parte de las sustancias covalentes, a temperatura ambiente, son gases o líquidos de punto de ebullición bajo (por ejemplo el agua). En cuanto a la solubilidad, puede decirse que, en general, las sustancias covalentes son solubles en disolventes no polares y no lo son en disolventes polares. Se conocen algunos sólidos covalentes prácticamente infusibles e insolubles, que son excepción al comportamiento general descrito. Un ejemplo de ellos es el diamante. La gran estabilidad de estas redes cristalinas se debe a que los átomos que las forman están unidos entre sí mediante enlaces covalentes. Para deshacer la red es necesario romper estos enlaces, los cual consume enormes cantidades de energía

Electrovalencia y covalencia.

Teniendo presenta las teorías de los enlaces iónicos y covalentes, es posible deducir la valencia de un elemento cualquiera a partir de su configuración electrónica.

La electrovalencia, valencia en la formación de compuestos iónicos, es el número de electrones que el átomo tiene que ganar o perder para conseguir la configuración de los gases nobles.
La covalencia, número de enlaces covalentes que puede formar un átomo, es el número de electrones desapareados que tiene dicho átomo. Hay que tener presente que un átomo puede desaparecer sus electrones al máximo siempre que para ello no haya de pasar ningún electrón a un nivel energético superior.

v  Hipótesis:
Hay tanto sustancias que conducen corriente (enlace iónico), como otras que no conducen corriente (enlace covalente); en base a esto se deduce en la siguiente tabla mediante esta serie de hipótesis los posibles tipos de enlace que a continuación se enuncian:


Mezcla de alcohol con…, produce un enlace de tipo…

Alcohol con…

Azúcar.
Soluble.
Covalente.
Cloruro de sodio.
Soluble.
Covalente.
Azufre.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de potasio.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de magnesio.
Soluble.
Iónico.
Cloruro de cobre.
Soluble.
Iónico.
Yodo.
Soluble.
Covalente.
Carbono.
Soluble.
Covalente.
Aceite.
Insoluble.
Covalente.
Agua destilada.
Soluble.
Covalente.
Acetona pura.
Soluble.
Covalente.


Mezcla de acetona con…, produce un enlace de tipo…

Acetona con…

Azúcar.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de sodio.
Insoluble.
Covalente.
Azufre.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de potasio.
Insoluble.
Iónico.
Cloruro de magnesio.
Insoluble.
Iónico.
Cloruro de cobre.
Soluble.
Iónico.
Yodo.
Soluble.
Covalente.
Carbono.
Soluble.
Covalente.
Aceite.
Insoluble.
Covalente.
Mezcla de agua destilada con…, produce un enlace de tipo…

Agua destilada con…

Azúcar.
Soluble.
Covalente.
Cloruro de sodio.
Soluble.
Covalente.
Azufre.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de potasio.
Insoluble.
Iónico.
Cloruro de magnesio.
Soluble.
Iónico.
Cloruro de cobre.
Soluble.
Iónico.
Yodo.
Insoluble.
Covalente.
Carbono.
Soluble.
Covalente.
Aceite.
Soluble.
Covalente.
Mezcla de aceite con…, produce un enlace de tipo…

Aceite con…

Azúcar.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de sodio.
Insoluble.
Covalente.
Azufre.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de potasio.
Insoluble.
Iónico.
Cloruro de magnesio.
Insoluble.
Iónico.
Cloruro de cobre.
Insoluble.
Iónico.
Yodo.
Insoluble.
Covalente.
Carbono.
Insoluble.
Covalente.
Aceite.
Insoluble.
Covalente.
Agua destilada.
Insoluble.
Covalente.
Acetona pura.
Insoluble.
Covalente.







































v  Materiales:

1.-Una gradilla.
2.-Varios tubos de ensayo.
3.-Un gotero.
4.-Varios vasos de precipitado.
5.-Vidrios de reloj.
6.-Una capsula de porcelana.
7.-Aceite.
8.-Yodo.
9.-Cloruro de magnesio.
10.-Cloruro de sodio.
11.-Cloruro de cobre.
12.-Cloruro de potasio.
13.-Azufre.
14.-Azucar.
15.-Carbono.
16.-Aceite de cocina.
17.-Agua destilada.
18.-Alcohol etílico.
19.-Acetona pura.
20.-Una foco conectado a una pila, apoyado sobre un abate lengua de madera (uno de los cables debe estar desconectado de la resistencia).


v  Procedimiento:

1)    Realizar las mezclas correspondientes de líquido-líquido, solido-líquido… Todas estas mezclas se realizan en vasos de precipitado y se pasan en los tubos, se apoya de la gradilla (las sustancias en polvo, deben estar en los vidrios de reloj, el liquido se vierte en el gotero).
2)    Colocar la punta del cable, con la punta de la resistencia en cada una de la mezcla (se limpia cada punta con agua destilada después de probar con cada sustancia), y anotar si son solubles las mezclas, y si conducen electricidad, el foco indicara el tipo de enlace (si se enciende, es iónico; si no, es covalente).
3)    Estos fueron los resultados.

Mezcla de alcohol con…, produce un enlace de tipo…

Alcohol con…

Azúcar.
Soluble.
Covalente.
Cloruro de sodio.
Soluble.
Covalente.
Azufre.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de potasio.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de magnesio.
Soluble.
Iónico.
Cloruro de cobre.
Soluble.
Iónico.
Yodo.
Soluble.
Covalente.
Carbono.
Soluble.
Covalente.
Aceite.
Insoluble.
Covalente.
Agua destilada.
Soluble.
Covalente.
Acetona pura.
Soluble.
Covalente.
Mezcla de acetona con…, produce un enlace de tipo…

Acetona con…

Azúcar.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de sodio.
Insoluble.
Covalente.
Azufre.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de potasio.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de magnesio.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de cobre.
Soluble.
Covalente.
Yodo.
Soluble.
Covalente.
Carbono.
Soluble.
Covalente.
Aceite.
Insoluble.
Covalente.
Mezcla de agua destilada con…, produce un enlace de tipo…

Agua destilada con…

Azúcar.
Soluble.
Covalente.
Cloruro de sodio.
Soluble.
Covalente.
Azufre.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de potasio.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de magnesio.
Soluble.
Covalente.
Cloruro de cobre.
Soluble.
Covalente.
Yodo.
Insoluble.
Covalente.
Carbono.
Soluble.
Covalente.
Aceite.
Soluble.
Covalente.
Mezcla de aceite con…, produce un enlace de tipo…

Aceite con…

Azúcar.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de sodio.
Soluble.
Covalente.
Azufre.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de potasio.
Insoluble.
Covalente.
Cloruro de magnesio.
Soluble.
Covalente.
Cloruro de cobre.
Insoluble.
Covalente.
Yodo.
Insoluble.
Covalente.
Carbono.
Insoluble.
Covalente.
Aceite.
Insoluble.
Covalente.
Agua destilada.
Insoluble.
Covalente.
Acetona pura.
Insoluble.
Covalente.

Referencia bibliográfica.































REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA. 


Ciencias Química 3.
Autores varios.
Editorial Castillo.
México, 2011.
Pág. 101-120.